COLECCIONES IV.I. Y IV.II.

Dentro de la tradición andaluza existe una especial atención a las joyas rituales que se llevan en los momentos más significativos de la vida: el nacimiento, el matrimonio y la muerte. La colección IV recoge esta herencia como una ingenua y genuina celebración de la vida.

Cristina Junquero presenta ciertos aspectos familiares en los anteriores diseños; el asterisco, el camafeo, las relaciones numéricas, y la continua reinterpretación de los pendientes folclóricos que forman parte del traje de piconera gaditano. Estos elementos componen el núcleo de su lenguaje visual, y en esta ocasión busca darles una forma que represente plenamente estos objetos simbólicos.

Encontramos piezas inspiradas en los clásicos broches de bautismo, en las representaciones del amor y en el vínculo formado entre dos personas y su posterior ruptura. Aquí la perla no es un elemento de distinción, sino un símbolo de nacimiento, pureza y luz. El asterisco aparece deconstruido y luego reconstruido en un ciclo constante, y se introducen elementos como la flor, como representación de los primeros periodos de la vida.

IV es una colección pequeña e íntima que pretende recordarnos la importancia de dar valor a los detalles, a cada uno de los pasos que construyen nuestro camino.

ORÍGENES

Su madre tiene una pequeña joyería en Chipiona, Cádiz, desde 1978, heredada de su abuelo. Su infancia transcurrió rodeada de la más tradicional joyería andaluza. Al estar cargada de una simbología profundamente religiosa, ésta fue la chispa que la inspiró a crear una propuesta nueva y rupturista, llena de humor.

PROCESO

Todas sus piezas están hechas a mano en su taller de Barcelona. Al trabajar bajo producción local, puede controlar personalmente todas y cada una de las fases de su proceso. Primero modela todas las piezas en cera a mano, y las funde en oro de 18 quilates, plata o latón. Cuando las funde en latón, las baña en oro de 18 quilates, el metal sagrado, recuperando la tradición de sus raíces.