VAR. VII
«Para mi séptima colección, he querido dar rienda suelta a algo que se ha convertido en un recurso y una obsesión en mi proceso creativo desde mis primeros diseños: la repetición del mismo elemento, la búsqueda de nuevas formas plásticas en las que plasmar la misma idea y la relación dialéctica entre esos elementos para crear algo nuevo.
Cada imagen, cada icono, puede presentarse en forma tridimensional (puede tener volumen), pero también puede ser una línea o un dibujo, una imagen plana o una silueta. Me gusta la sensación de eclecticismo que puede transmitir esta mezcla. Algunas de estas piezas incluso combinan un acabado plateado o dorado, algo muy habitual en la joyería antigua, pero a lo que hoy en día no estamos tan acostumbrados. Y eso, paradójicamente, puede parecernos muy contemporáneo.
«Esta búsqueda del eclecticismo formal ha estado muy presente en el diseño de estas piezas. No tener miedo al desorden, a la asimetría, a buscar el caos para volver a ponerlo en orden».
– Cristina Junquero
ORÍGENES
Su madre es propietaria desde 1978 de una pequeña joyería en Chipiona, Cádiz, que heredó de su abuelo. Pasó su infancia rodeada de la joyería andaluza más tradicional. Cargada de un profundo simbolismo religioso, esta fue la chispa que la inspiró para crear una propuesta nueva y rompedora, llena de humor.
PROCESO
Todas sus piezas están hechas a mano en su taller de Barcelona. Al trabajar con una producción local, puede controlar personalmente todas y cada una de las fases del proceso. Primero modela todas las piezas a mano en cera y luego las funde en oro de 18 quilates, plata o latón. Cuando las funde en latón, las baña en oro de 18 quilates, el metal sagrado, recuperando así la tradición de sus raíces.